La mayoría de los seres humanos, son como hojas que caen de los árboles,
 
que vuelan y revolotean por el aire, vacilan y por último se precipitan en el suelo. 

Otros, por el contrario, casi son como estrellas; siguen su camino fijo, 

ningún viento los alcanza, pues llevan en su interior su ley y su meta. 



- SIDDHARTA